LIMPIEZA DEL ROSTRO
Una de las bases más importantes para tener la piel bonita es la limpieza. Y en la que hay más diferencia dependiendo del tipo de piel.
Es básico hacerlo mañana y noche, al acostarse y al levantarse.
Es fundamental no irse a dormir con la piel sucia o maquillada.
Para todo tipo de piel aconsejo eliminar el maquillaje con una agua micelar, un aceite o una leche desmalladora. Con un algodón y posteriormente limpiar la piel.
La limpieza, tanto por la noche como por la mañana, permitirá que la piel sea más receptiva a los tratamientos posteriores y a que el poro se mantenga limpio y cerrado.
Necesitarán productos que se aclaren con agua, tanto por la mañana como por la noche. Las espumas y los geles son los productos favoritos de esta piel. Para ello se ha de humedecer la cara, emulsionar en forma circular el producto hasta obtener un poco de espuma, es importante insistir en las comisuras de la nariz y la barbilla (donde acumulará más grasa).
Y aclarar con abundante agua, a ser posible dos veces.
Como plus aconsejo utilizar un tónico algo astringente, para poder eliminar el exceso de grasa.
Dependiendo de la tendencia aconsejo usar productos parecidos a los de la piel grasa.
Por la noche es fundamental una limpieza en profundidad, y para ello, es aconsejable un producto que se aclare con agua, igualmente una espuma o un gel limpiador
Aunque este tipo de piel, al no segregar tanta grasa naturalmente, durante la mañana se puede permitir pasar un tónico o un agua micelar. Todo depende del gusto de cada persona. Otro factor importante es la temperatura ambiental, ya que si hace calor, lógicamente será más necesaria esta limpieza también por la mañana
La leche limpiadora hay que aplicarla directamente poniendo un poco de loción o leche en la mano y con la yema de los dedos ir masajeando en forma circular empezando por los ojos continuando por el resto de la cara
No hay comentarios:
Publicar un comentario